Nuestra historia

Nació lejos de casa, inspirada en sus raíces.

Chiquita Costa nació entre Costa Rica y Francia, como una forma de llevar siempre cerca los colores, recuerdos y la luz de un país que inspira.

Fundadora de Chiquita Costa con una mariposa Morpho azul

Chiquita Costa nació lejos de casa, pero con el corazón profundamente conectado a sus raíces.

Cuando dejé Costa Rica para instalarme en Francia, entendí que el hogar no siempre es un lugar. A veces es un recuerdo, un color, un aroma o un pequeño detalle que nos hace sentir cerca de nuestras raíces, sin importar dónde estemos.

Crecí rodeada de bosques tropicales, playas, montañas y una naturaleza que siempre despertó mi imaginación. Desde pequeña encuentro inspiración en los colores, las texturas y la increíble biodiversidad de Costa Rica. Con el tiempo comprendí que esa conexión con la naturaleza forma parte de mi manera de crear.

Uno de los recuerdos más especiales de mi vida ocurrió en La Fortuna, cuando una mariposa Morpho azul se posó suavemente sobre mi cabeza.

El momento duró apenas unos instantes, pero quedó grabado en mi memoria. Me recordó que la naturaleza tiene una forma única de sorprendernos cuando aprendemos a bajar el ritmo, observar y escuchar lo que nos rodea.

Fue ese instante el que dio vida a nuestra primera colección.

Cada pieza de Chiquita Costa nace con la intención de llevar un poquito de esa inspiración a la vida cotidiana. Son accesorios pensados para conectar con la belleza de la naturaleza, con los recuerdos que nos transforman y con las raíces que siempre nos acompañan, sin importar adónde nos lleve el camino.

Más que crear accesorios, quiero compartir piezas que cuenten historias, despierten emociones y nos inviten a llevar con nosotras un pedacito del trópico, de libertad y de la esencia de Costa Rica.

Gracias por ser parte de este sueño y acompañarme en este comienzo.

Con mucho cariño, Adriana García Fundadora de Chiquita Costa